Bienvenida, traslado a Etxelaia (nombre de nuestra casa).
El viaje empieza con un primer encuentro: ponemos cara a los nombres, rompemos el hielo y dejamos que la energía del grupo tome forma.
Etxelaia nos recibe como solo puede hacerlo un caserío vasco, con calidez, con carácter y con el sonido de la naturaleza atlántica de fondo.
Alojamiento: Etxelaia (noche 1)
Playas de Laga y Laida · Gernika · Mundaka · Paseo en barco.
La mañana arranca en Laga y Laida, donde el estuario se funde con el Atlántico en un paisaje de reserva de biosfera que parece sacado de otro continente.
Después, Gernika, no solo un símbolo histórico sino una villa viva, con su árbol, su Casa de Juntas y su memoria colectiva. Por la tarde, Mundaka desde el agua: un paseo en barco por la ría que regala una perspectiva del territorio que muy pocos viajeros consiguen.
Bodega de txakolí en Bakio · Gaztelugatxe · Bermeo · Fiesta de San Juan.
Un día que lo tiene todo.
Empezamos en una bodega de txakolí en Bakio, el vino atlántico que los vascos llevan siglos produciendo en laderas que caen al mar.
Después, los 241 escalones de San Juan de Gaztelugatxe, ese islote que ya conocías por Juego de Tronos pero que en persona supera cualquier pantalla.
Por la tarde, Bermeo y su puerto legendario.
Y por la noche, algo que pocas veces coincide en un viaje organizado: la Noche de San Juan, con hogueras, rituales y fiesta popular en la calle.
Comida incluida en Bermeo. Cena libre. Alojamiento: Etxelaia (noche 3)
Caserío tradicional · Taller de queso Idiazabal · Menú txuletón en Elorrio · Check-in Durango.
Hoy el País Vasco más rural.
En un caserío tradicional, un productor local nos abre su mundo: taller de cuajadas y degustación del queso Idiazabal, una forma de entender que detrás de cada producto hay una forma de vida. El mediodía tiene su propio peso: el menú txuletón en Elorrio, carne, brasas, mesa larga y conversación que se alarga.
Por la tarde, traslado a Durango y check-in en hotel de cuatro estrellas.
Comida incluida. Cena libre en Durango. Alojamiento: Hotel 4★ Durango (noche 4)
Valle de Ayala · Salinas de Añana · Orduña.
Las Salinas de Añana son un paisaje casi irreal: más de 6.000 años de historia salinera, declarada Patrimonio Cultural, con visita guiada y cata de sal tan sencilla como difícil de olvidar. El Valle de Ayala y la parada en Orduña completan una jornada tranquila, de las que permiten respirar, asimilar y conversar sin prisas antes del último día.
Comida incluida en Orduña. Cena libre en Durango. Alojamiento: Hotel 4★ Durango (noche 5)
Última mañana · Dinámica de cierre · Regreso a Bilbao.
El último día se adapta a los vuelos del grupo.
Una última caminata, un café con calma o simplemente continuar la conversación que empezó el día uno. Antes de despedirnos, una dinámica de cierre para poner en común lo vivido, porque los mejores viajes merecen un final consciente, no una carrera al aeropuerto.
El País Vasco no te deja igual. Eso es exactamente lo que buscamos.